domingo, 6 de noviembre de 2016

Cómo llevar una dieta balanceada

Cómo llevar una dieta balanceada

Una dieta balanceada es una forma de comer que te permite consumir todos los nutrientes que tu cuerpo necesita de una amplia gama de alimentos.[1] Llevar una dieta balanceada es importante para tu salud: los tejidos y órganos de tu cuerpo requieren una nutrición adecuada para trabajar y funcionar de forma efectiva. Sin una dieta adecuada, podrías tener un mayor riesgo de una variedad de problemas crónicos de salud como la diabetes o la presión arterial alta.[2] A medida que nuestras vidas se vuelven cada vez más ocupadas, llevar una dieta saludable y balanceada puede ser difícil.


Redacta un plan de alimentación. Redactar un plan semanal de alimentación puede ayudar a asegurarte de que consumas una dieta bien balanceada.[3] Planifica las comidas y los bocaditos que comerás a lo largo del día de forma que consumas cada grupo alimenticio todos los días.
  • Tómate una o dos horas de tu tiempo libre y anota tus ideas para todas las comidas y bocaditos.
  • Prueba hacer el cálculo de todos los grupos alimenticios para cada plan de alimentación diario. ¿Incluiste los lácteos cada día? ¿Y suficientes frutas y vegetales?
  • Si estás ocupado o sobre la marcha, planifica comidas que sean rápidas, requieran poca cocina o recetas que puedas congelar para obtener comidas fáciles de preparar.
  • Busca en línea muestras de planes de alimentación para obtener inspiración.

Ve de compras. Abastecer tu cocina de alimentos saludables de cada grupo alimenticio ayudará a hacer que sea fácil preparar comidas balanceadas y llevar una dieta balanceada. Después de redactar tu plan de alimentación, haz un tiempo para ir al supermercado para abastecerte de una variedad de tus productos saludables favoritos.
  • Una alacena bien abastecida puede ser una gran herramienta para mantener una dieta balanceada.[4] Abastécete de productos que no necesiten refrigeración para obtener comidas balanceadas rápidas y fáciles: frijoles enlatados, vegetales enlatados sin sal, atún o pollo enlatado, productos 100 % integrales (como la quinua, la pasta de trigo 100 % integral o el arroz integral) y las mantequillas de nueces.
  • Abastécete de productos congelados como vegetales (sin salsas ni condimentos), frutas, granos precocidos (como el arroz integral o la quinua), cenas bajas en calorías (para noches ocupadas) y proteínas (pollo o pescado).
  • Mantén un suministro de frutas frescas, vegetales, lácteos (como leche baja en grasas, yogur y queso) y proteínas magras (pollo, pescado, cerdo o carne de res magra).

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